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La UJI acoge la Escuela de Padres para afectados por Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

El rector de la Universitat Jaume I, Francisco Toledo, y la presidenta de la Asociación de Padres de Afectados por Déficit de Atención e Hiperactividad (Apadahcas), Teresa Saura, han firmado hoy miércoles 21 de abril de 2010 un convenio marco de colaboración que permitirá, entre otras acciones conjuntas, el desarrollo de una Escuela de Padres abierta a todos los interesados en conocer un trastorno que afecta a entre un 5 y un 7% de la población infantil y juvenil, lo que representa una media de uno o dos alumnos por aula, según destacan desde la asociación.

La Escuela de Padres para niños y jóvenes afectados por trastornos de déficit de atención, que pueden presentarse asociados o no a hiperactividad, se celebrarán los segundos sábados de mes, de 10 a 12 horas, en el aula TD1101AA de la Escuela Superior de Tecnología y Ciencias Experimentales de la UJI, contando la primera sesión celebrada el pasado 17 de abril con la presencia de 40 familias.

El rector de la UJI, Francisco Toledo, ha destacado durante la firma del convenio, la colaboración de la Universidad con la asociación también en otros aspectos, como la “formación de los futuros maestros para que conozcan mejor esta realidad” y también en la atención al estudiantado de la Jaume I con trastorno por déficit de atención a través del Programa de Atención a la Diversidad que gestiona la Unidad de Apoyo Educativo. En este sentido, Toledo ha recordado que la UJI es pionera en el desarrollo de un programa para facilitar el acceso a los estudios universitarios a todas las personas teniendo en cuenta su diversidad.

Por su parte, la presidenta de Apadahcas, ha destacado la importancia de poder desarrollar en el campus universitario la Escuela de Padres “para poder resolver muchas de las dudas de las familias ya que la formación de los padres es uno de los pilares del éxito en el tratamiento de los niños y adolescentes con trastorno por déficit de atención, junto con el tratamiento psicológico y farmacéutico, la labor de la escuela y la reeducación”. En este sentido, Teresa Saura destaca que los niños y jóvenes responden muy bien a los tratamientos, mientras que si no se detecta y se trata el trastorno por déficit de atención puede generar fracaso escolar, problemas de relaciones sociales y acabar incluso en delincuencia.